El Puente Bojórquez: un respiro para Punta Cancún

Miguel Ángel Meza / Director Editorial / Consejo Coordinador Empresarial del Caribe
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En respuesta a la urgente necesidad de reordenar el desarrollo urbano de Punta Cancún (donde se concentra la vida nocturna y comercial de la zona hotelera, y para mejorar la imagen de ésta), fue presentado en agosto pasado —para su consulta pública— el anteproyecto del puente sobre la laguna Bojórquez, que vendría a desahogar —sobre todo en temporada alta y en horas “pico”— el intenso tráfico vehicular sobre el boulevard Kukulcán a la altura de esa conflictiva zona, donde se han generado importantes y peligrosos congestionamientos.

Diseñado por las escuelas de arquitectura e ingeniería de la Universidad Autónoma de México (UNAM), el puente —que se construiría con recursos federales por un monto de 300 mdp— será una obra muy moderna, de líneas aerodinámicas, que ofrece características adecuadas en materia de imagen (parecerá que flota sobre la laguna), funcionalidad (rehabilitará integralmente la zona) y operatividad (contará con un sistema de peaje integrado por cobros y tarifas diferenciadas), además de que —se asegura— no tendrá impacto ambiental, pues no alterará los ecosistemas del área.

De acuerdo con el arquitecto Honorato Carrasco, coordinador de Vinculación de la Facultad de Arquitectura de la UNAM —encargado de explicar los detalles técnicos de la obra—,  el anteproyecto es resultado del estudio de una serie de obras análogas en el mundo, de tal manera que se tuviera un marco de referencia para anticipar el tipo de soluciones a los problemas que tenían que enfrentar, sobre todo en un cuerpo lagunar tan bajo como el Bojórquez.

Ante el gobernador del Estado, Félix González Canto, el presidente municipal, Francisco Alor Quezada, y el director general de Fonatur, John McCarthy, el arquitecto Carrasco explicó que la obra consta de dos cuerpos: el primero, el puente principal, que inicia a la altura del hotel Presidente Intercontinental y termina frente al restaurante Sr. Frogg’s, en un desarrollo aproximado de un kilómetro de vialidad. Y el segundo, conformado por un tramo de incorporación, que funciona como entronque para librar la vialidad a la zona hotelera.

Con un presidium conformado también por Gabriela Rodríguez Gálvez, secretaria de Turismo de Quintana Roo, el ingeniero José María Findes Castillo, director técnico de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, y José Luis Núñez, coordinador en la zona norte de la Seduma, el catedrático de la UNAM expuso que la estructura de la obra estaría conformada por un sistema prefrabricado a base de pilas —aún en estudio— con una solución atirantada o en arco en el cuerpo de los entronques que tendrá que atender el claro principal que pasa precisamente por el puente: la idea es darle importancia a los puntos de embarque.

Ante los representantes de las cámaras y asociaciones de la iniciativa privada —con sus respectivos presidentes en la mesa de honor (Javier Olvera Iglesias, del Consejo Coordinador Empresarial del Caribe; y el ingeniero Hernán Cordero, de la Coparmex)—, el exponente afirmó que la vialidad de entrada al puente y luego la reincorporación vehicular al boulevard Kukulcán será resuelta con un sistema de pasos a desnivel, con lo cual se espera librar el flujo vehicular, por un lado, del aeropuerto a Punta Cancún, y, por otro, de ciudad Cancún hacia el aeropuerto.

El arquitecto Carrasco informó que el puente contará con un solo cuerpo de cuatro carriles, con 21 metros de claro, y una sola pila central; y,  para no afectar la biodiversidad de la zona, se optó por darle levedad a los apoyos por medio de amortiguadores —extensiones separadas de la pila— en forma ovoide, simulando las quillas de los barcos, de tal manera que se integren naturalmente al flujo de las corrientes lagunares. El puente presentará además una iluminación oculta que lo hará sumamente vistoso en su vida nocturna.

El frente de los entronques —muy largo (de cerca de 300 m de longitud ya con las rampas)— se adentrará en el cuerpo de la laguna, de tal manera que no se afecte el frente de hoteles con un proyecto invasor. Así pues, quienes circulen hacia Punta Cancún lo hará en el par vial de dos maneras: por la circulación del par vial externo (de doble circulación) o por la vialidad controlada con la posibilidad de edificar un proyecto peatonal con un muelle.

En cuanto al proceso mismo de construcción, aseguró que se cuidará al máximo no afectar el ecosistema. Para ello —explicó—, se pensó en hundir unos tabanes que confinen el área en donde se instalarán las pilas, que serán llevadas en barcazas hacia el lugar que les corresponda. Una vez instaladas, se iniciará un re-bombeo para dejar la zona vacía, de tal modo que el impacto a los flujos de la laguna sea mínimo. Añadió que el control de los materiales será muy riguroso a fin de evitar cualquier posibilidad de contaminación.