Reducción sostenida de costos

Illeana Villanueva y Rosa Laura Calvario / Gerente senior/Consultor senior / PriceWaterHouseCoorpers
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Ante el actual ambiente de crisis, incertidumbre y volatilidad que estamos viviendo, los directivos se esfuerzan día a día por mantener la salud financiera y operativa de sus empresas. Para lograr lo anterior, en la mayoría de los casos, tienen un objetivo constante y prioritario: reducir costos de forma sustentable, sistemática y real. Reducir costos es fundamental, pero sólo representa un componente de todas las dimensiones de la organización que deben ser consideradas, cuidando siempre el desempeño de los costos y gastos sin perjudicar la productividad de la empresa, la calidad en los productos y servicios, así como la satisfacción del cliente. Un impulsor común de la necesidad de reducir costos ha sido la evolución de la fórmula tradicional de Precio = Costo + Utilidad a Precio – Costo = Utilidad, ya que a partir de la globalización y la evolución de los mercados, el precio es prácticamente inamovible y es a través del control y reducción de costos que la utilidad puede mantenerse positiva. Desafortunadamente los costos no pueden ser eliminados, pero una adecuada administración puede lograr reducciones sostenidas. Para ello es necesario que las empresas tomen decisiones radicales, inteligentes y proactivas, para poder despegarse de sus competidores. La reducción sostenida de costos debe ser un proyecto integral, visto en el largo plazo como una progresión de etapas que inicia con reducciones discrecionales hasta llegar a una total administración de costos: “cambio sustentable”, el cual puede ser alcanzado a través de la combinación de estrategias de reducción de costos más el control y administración de los mismos. Asimismo, el proyecto deberá estar totalmente soportado por la alta dirección, de lo contrario, se pueden efectuar análisis aislados ya sea por áreas o por silos, que repercutan en el desempeño, rentabilidad o eficiencia global de la compañía. Una empresa generalmente necesita implementar uno o varios programas de reducción de costos, cuando a pesar de tener una cartera de clientes sana tiene que recurrir a financiamiento de capital de trabajo o de nuevas inversiones, cuando ha experimentado fusiones o adquisiciones recientemente, cuando está perdiendo liquidez o participación en el mercado. Al realizar un esfuerzo por reducir costos, las inversiones de capital no necesariamente deben ser frenadas, sino más bien asegurar que se encuentren adecuadamente planeadas y monitoreadas. Una reducción arbitraria de la inversión en marketing puede hacerle perder mercado o dejar el camino abierto para sus competidores. La experiencia nos indica que se pueden obtener beneficios de reducción de costos de abastecimiento y distribución entre 10 y 15%, reducción de gastos generales (operaciones, administración y comerciales) entre 5 y 35% y mejoras al capital de trabajo entre 5 y 25%. Nunca inicie un proyecto de reducción sostenida de costos si no está en disposición de proveer durante todo el proyecto: 1. Recursos apropiados y gente correcta para administrar y comunicar los cambios 2. Esquemas claros, estrictos y objetivos para el monitoreo 3. Voluntad para efectuar revisiones y efectuar cambios drásticos 4. Compromiso para concluir lo que decida iniciar Es evidente que no subsistirán las empresas que se aferren en conservar estructuras y procesos antiguos (obsoletos) o que pretendan obtener ahorros espectaculares en un plazo inmediato. Es necesario realizar inversiones el día de hoy, que le permitan generar ahorros o reducir estructuras de costos en el corto y mediano plazo.

 

Créditos: Illeana Villanueva y Rosa Laura Calvario. Gerente senior y consultor senior, respectivamente, de la práctica de Mejora del desempeño en PricewaterhouseCoopers illeana.villanueva.abac@mx.pwc.com Tel. (55) 5263 8608 rosa.laura.calvario@mx.pwc.com Tel. (55) 5263 6000